Instalación de K ARRAY en la iglesia de Ebenezer, Honduras
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Los pastores de la iglesia habían decidido celebrar la finalización de la nueva iglesia con un increíble festival de bandas durante 5 días.

El nuevo templo es enorme, capaz de albergar 8.500 personas. La estructura circular ha sido diseñada para obtener los mejores resultados acústicos. Cuando se trataba de sonido, los encargados decidieron instalar un equipo completo K-array, compuesto por 9KH4, 6KS4 subwoofer, y 3 KH15, en el frente de la iglesia. Los KR400s se usaban como front-file en frente del escenario, para cubrir las primeras filas.

Superando las expectativas
Los hermanos Prado, Rui y Victor, co-propietarios de Garaje Musical, se hicieron cargo de la instalación. Rui Prado explicó como tuvo que superar cierto escepticismo inicial: “Los líderes de la música de la iglesia sólo habían trabajado con grupos con grandes sistemas, y cuando vieron el sistema K-Line Array ponían en duda el sistema. Nos teníamos que ganar a las personas inseguras. Ya que sabíamos que este equipo iba a funcionar perfectamente. La gente estaba esperando a ver si este sistema extremadamente compacto en realidad podría hacer el trabajo o no. Es difícil convencer a la gente con las palabras justas. Tienes que dejar que lo escuchen.”

Los KH4, KH15 y los subwoofer fueron colocados en estéreo. Marcelo Telefanko, especialista en productos K-array, realizó las pruebas de sonido con un poco de música no cristiana. Cuando el pastor de la iglesia se dirigió a hablar con ellos, estaban preocupados por si no estaba contento con la elección de la música, pero lo que en realidad quería era que subiera el volumen del equipo para poder disfrutar de la potencia máxima del sistema.

La acústica de la sala, junto con la tecnología compacta del sistema garantizaba un rendimiento excepcional, que se oía en todas las partes de la estructura del templo y la cobertura fue la apropiada. Las dimensiones de la iglesia eran 70m por 70m, pero a pesar de esto, la diferencia entre el sonido en la parte delantera y la parte trasera fue mínima. Esto era lo que los componentes de la iglesia y los técnicos de sonido soñaban: “La emoción fue tal, que el arquitecto y el financiero se dieron un abrazo después de la prueba de sonido”, dice Marcelo Telefanko. “El pastor vino a felicitarme por el sonido. La gente simplemente no esperaba que un dispositivo tan pequeño pudiera ofrecer una calidad tan buena de sonido y presión”.

Rui Prado se sorprendió por la facilidad de la configuración de sonido, ya que invirtió menos tiempo de lo que había imaginado: “Una de las cosas buenas de K-array para nosotros son los ajustes que vienen con los altavoces. Son muy fáciles de entender y se puede fácilmente escoger la mejor opción para cualquier aplicación.”

En la fase de control
Otra parte clave de la instalación, han sido los monitores sobre el escenario. 8 Kobra KK50 con 8 sub KKS50 fueron utilizados como monitores en posición horizontal a lo largo de la parte delantera del escenario. Su perfil delgado, asegura que puedan ser fácilmente escondidos. Todo el escenario, de 35m de ancho, estuvo cubierto, lo que significa que los músicos y los presentadores se pudieron mover libremente por el escenario. De esta forma siempre tienen una excelente referencia.

Los oradores estaban acostumbrados a tener pocos monitores a un volumen muy elevado, totalmente diferente al Kobra KK50, que dan una cobertura muy amplia, ocupan menos espacio que los típicos monitores de escenario.

A Rui Prado le encantó el sistema de monitorización y estaba encantado con el resultado final: “El equipo tiene espacio escénico hasta un mínimo y la forma en que lo creó, tiene un monitor cercano, donde quiera que vaya. Con una cobertura tan buena, no hay necesidad de elevar tanto el volumen”.

También hubo 4 monitores coaxiales para las dos áreas del coro, a la izquierda y derecha del escenario y un KF12 coaxial para el pastor, que se puede mover como sea necesario.

El equipo de planificación de la iglesia había comenzado el día con altas expectativas para su nuevo sistema de sonido en el templo, pero el compacto sistema K-array superó todas las expectativas:  “Era tan feliz que lloré.” Añade Rui Prado, “Ellos estaban encantados y la celebración de la inauguración de cinco días fue un gran éxito. Esperamos que tengan un montón de instalaciones en iglesias en un futuro próximo.”

Para más información: http://www.rentmusic.net/home.html

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